Todos queremos una casa eficiente. El consumo de energía de nuestras viviendas equivale a la quinta parte de toda la energía que se consume en España, según datos del IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía). Además, con la llegada del invierno el consumo de energía se dispara por el uso de la calefacción y con él, nuestros recibos.
Según IDAE la calefacción se lleva el 47% del consumo total de un hogar, mientras que la iluminación y los electrodomésticos representan el 23,5% del mismo. La calefacción, el agua y la electricidad son los elementos que conllevan mayor gasto energético en una vivienda y por tanto mayor gasto económico.

Este consumo de energía de las viviendas, no sólo influye en el medio ambiente. También es un factor clave en nuestra economía. Para poder reducir ese gasto no hace falta transformar tu casa, con pequeñas reformas y cambios podremos conseguir una casa más eficiente y ahorrar mes a mes en las facturas. Por eso, hoy te proponemos una serie de reformas para conseguir una casa más eficiente. Así, podrás dedicar el ahorro conseguido a lo que más te guste.

¿Cómo conseguir una casa eficiente?

Conseguir una casa eficiente solo conlleva beneficios y no solo económicamente hablando. También, reduciremos las emisiones contaminantes a la atmósfera. Además mejoraremos la balanza comercial gracias a la reducción de la dependencia energética de España.

Aislamiento Térmico

El aislamiento térmico de una vivienda es la capacidad de nuestro hogar de retener el frío o el calor que producimos con la calefacción o aire acondicionado.

Un buen aislamiento térmico puede evitar desperdiciar en una vivienda hasta un 30% de energía. Conlleva una reducción de la factura eléctrica y en las emisiones a la atmósfera considerable. El objetivo: que el calor generado en invierno o el frío generado en verano, no se escape.

El aislamiento térmico se instala en todas las superficies que estén en contacto con el exterior. Una de las reformas que podemos hacer en nuestra vivienda para mejorar su aislamiento es cambiar las ventanas. Las ventanas son uno de los puntos más vulnerables en una casa en cuanto a pérdidas de calor.

A la hora de escoger ventanas debemos elegir una carpintería de calidad. En las ventanas de aluminio, una característica importante que deben presentar es la rotura de puente térmico (RPT). Así, conseguiremos obtener los mejores estándares de aislamiento térmico.

También es importante que sean ventanas con doble acristalamiento y una cámara de aire en su interior. Así se evitan escapes de hasta un 40% del calor. Si el vidrio es bajo emisivo mejorará un 35% la capacidad de aislamiento térmico de la ventana. Es un tipo de vidrio desarrollado para reducir las pérdidas de calor desde el interior.

En verano para evitar el sobrecalentamiento de las ventanas, lo mejor es protegerlas. Lo más efectivo son las contraventanas instaladas en el exterior.

Calderas y radiadores de bajo consumo.

En el caso de substitución de una caldera vieja por una caldera nueva, hay que tener en cuenta el tipo de vivienda y de instalación. Para ahorrar energía puedes cambiar tu vieja caldera por una de bajo consumo. Este tipo de calderas son un poco más caras que las calderas convencionales. No obstante, con este tipo de calderas conseguirás un ahorro del 30% o 40% de combustible frente a las calderas convencionales. Además, este tipo de sistemas eficientes reciben subvenciones, porque reducen las emisiones de CO2 a la atmósfera.

Existen dos tipos de calderas de bajo consumo. Las calderas de condensación extraen el calor del humo de la combustión. Están disponibles para gas y gasóleo. Y las calderas de baja temperatura trabajan con temperaturas de agua inferiores que las calderas tradicionales para no desperdiciar energía. Suelen utilizar gases como combustible (gas natural, GLP, gasóleo…).

Al combinar estas calderas con un sistema de calefacción eficiente, como por ejemplo los radiadores de agua de bajo consumo, alcanzan todo su potencial.

Los radiadores de bajo consumo trabajan con agua a temperaturas mucho más bajas que los radiadores comunes, aproximadamente a unos 45º frente a los 70º normales. Cuando se combinan con calderas eficientes el ahorro en la factura energética puede llegar al 50%.

Con estas reformas conseguirás una casa mucho más eficiente. Si además lo combinas con el uso de electrodomésticos eficientes que tengan una calificación energética A+, A++ o incluso A+++, el ahorro mes a mes está más que asegurado.