Se calcula que en uno de cada cinco hogares en España vive una persona con discapacidad. En las edificaciones de nueva construcción ya se aplica la normativa para que sean accesibles y estos edificios ya cumplen con unas determinadas pautas de accesibilidad. Sin embargo, en el interior de las viviendas existen innumerables barreras, que impiden las actividades de la vida cotidiana, de las personas discapacitadas. Para poder salvar esos obstáculos debemos realizar reformas teniendo en cuenta determinados puntos críticos.

Los proyectos de reforma de una vivienda para personas con discapacidad permitirán su libertad de movimiento y su autonomía, consiguiendo una mejora de su calidad de vida.

Este tipo de reformas conlleva una gran complejidad ya que hay que tener en cuenta innumerables detalles. Los proyectos deben ser personalizados adaptándose a las necesidades específicas de cada persona.

 

Pasos del proyecto de reforma de adaptación de la vivienda

Análisis de las necesidades

Cada proyecto de adaptación de vivienda para personas con discapacidad se realiza de manera personalizada. Aunque existan puntos comunes, es muy importante tener claras las necesidades individuales, en función de las limitaciones funcionales de cada persona.

Estudio de las soluciones

Una vez tenemos claras las necesidades específicas, que se requieren dentro de la vivienda, se plantearán una serie medidas para conseguir que la persona discapacitada pueda realizar las actividades cotidianas dentro del hogar con total independencia.

Aspectos a tener en cuenta en la reforma de una vivienda para personas con discapacidad

 

  • Desniveles y escaleras: cuando se realice la reforma hay que evitar cualquier desnivel, dejando todas las estancias de la vivienda al mismo nivel. Cuando la reforma se realiza en un dúplex o un vivienda unifamiliar de 2 o más plantas, lo más recomendable para salvar las escaleras será la utilización de un ascensor o una silla salvaescaleras. Además, las escaleras deberán tener pasamanos continuo y peldaños antideslizantes sin resaltos.
  • Puertas: las puertas de la vivienda, ya sea la puerta de entrada principal o las del interior, deben ser de 80 cm de ancho, para que una silla de ruedas pueda pasar sin dificultades.
  • Pasillos y puntos de giro: los pasillos deben tener una anchura mínima que permita la circulación de una silla de ruedas. Los puntos de giro se diseñarán teniendo en cuenta un radio de giro de 150 cm de diámetro. También, hay que tener en cuenta el material del suelo de la vivienda, este debe ser antideslizante.
  • Los enchufes e interruptores: deben adaptarse a las necesidades de cada persona, siendo una opción muy interesante los interruptores por medio de control remoto.

 

Baño y cocina

Existen dos estancias críticas en el proyecto de adaptación de una vivienda: el baño y la cocina.

 

  • El baño debe de contar con una ducha a ras de suelo que tenga barras de sujeción y un asiento firme. El suelo de la habitación debe ser antideslizante tanto en seco como en mojado. El lavabo debe ser sin pedestal además, debe tener un espacio libre bajo el de 65 cm para facilitar el acceso. En el diseño del baño habrá que prever un espacio libre junto al inodoro.

 

  • La cocina debe ser diseñada teniendo en cuenta la altura de los muebles, la disposición de los electrodomésticos y dejando un espacio libre de obstáculos frente a la puerta de la cocina y frente al fregadero. Este espacio libre debe permitir un giro de 1,20 metros de diámetro.

 

 

El objetivo de cualquier reforma de adaptación de una vivienda para personas con discapacidad será conseguir un hogar útil, seguro y confortable. Teniendo en cuenta todos estos aspectos conseguiremos facilitar la autonomía dentro de la vivienda de la persona discapacitada, mejorando así su calidad de vida.