Construir la vivienda ideal puede ser el sueño de muchas personas, pero se puede hacer muy largo si no se sabe por dónde empezar o cuáles son los pasos necesarios. En el siguiente post te explicamos cuáles son los pasos básicos que seguir si quieres conseguir tu casa ideal.

Terreno, arquitectos y licencias

Elegir el terreno adecuado es muy importante a la hora de diseñar la futura vivienda. Por lo que es importante tener en cuenta la posible inclinación que pueda tener el terreno, su orientación o la calificación de la misma dentro del plan urbanístico. Si una vez elegido un terreno este se adapta a las recomendaciones de técnicos y arquitectos y al propio proyecto de vivienda, es el momento de hacerse con el terreno y, por lo tanto, comenzar a diseñar la vivienda.

Tras esto, es hora de ponerse con un diseño del arquitecto. Vendrá marcado por las condiciones técnicas y estéticas de la parcela y, a la vez, debe cumplir con las expectativas que tengas de tu nueva vivienda. Debe estar visado en el colegio de arquitectos correspondiente y con él se podrá empezar a realizar todas las gestiones relativas a la solicitud de licencias.

Las licencias son los permisos que otorga el ayuntamiento correspondiente para construir la nueva vivienda. Será el arquitecto municipal y los responsables técnicos del municipio los que tengan que validar que el proyecto se ajusta a normativa y cumple con todas las premisas exigidas. Una vez hecho, se otorga la licencia de obra. Una vez adquirida la licencia de obra, habrá que solicitar las acometidas de obra, es decir, las que permiten disponer de los recursos necesarios para llevar a cabo la construcción. Otras licencias que han de ser concedidas son aquellas en relación con todos los permisos relativos a la ejecución de la vivienda, como pueden ser el espacio de colocación de un contenedor o el paso de maquinaria.

Inicio y fin de obra

Es importante escoger un buen grupo de profesionales que se encarguen de la obra de tu nueva vivienda. El equipo técnico formado por el arquitecto y el aparejador controlará la evolución de la obra mediante visitas continuas así como la seguridad para que no haya accidentes. Serán además los encargados de solventar los posibles problemas que puedan ir surgiendo durante el tiempo que dure la construcción.

Una vez finalizada y con la certificación final de obra, se podrá registrar el inmueble en el catastro. Con la certificación final y la referencia catastral habrá que solicitar en el ayuntamiento la licencia de primera ocupación. Esta licencia es muy importante, ya que hasta sin ella no se podrán dar de alta los suministros y servicios como la luz o el agua. En este caso, quien tiene que dar la aprobación será el arquitecto municipal. Será también este el encargado de comprobar que la vivienda construida cumple con la normativa y que, además, se corresponde con el proyecto que se presentó al solicitar la licencia de obra.

Con el visto bueno del arquitecto y la consiguiente aprobación de la ocupación de la vivienda, se pone punto final a los trámites que suponen la construcción de una vivienda y así comenzar la nueva etapa que consiste en disfrutar de ella.